¿Sabías que la parte más verde del puerro también es comestible? Las hojas verdes tienen clorofila y son ricas en magnesio y vitaminas. Así que, ¡no las tires! Puedes preparar una tortilla o un revuelto de huevos o pasarlas por la sartén y condimentar tus platos.
¿Te animas a probarlas?