¿Harto de que toda la casa huela el día que cocinas crucíferas? No te preocupes, porqué ¡tenemos el truco definitivo!
Pon laurel, un cuarto de cebolla y la piel y el zumo de media naranja en el agua para cocinar las crucíferas. Y si quieres un truco antidesperdicio, hierve los tronchos de las crucíferas, ¡son igual de buenos que las flores!