La adopción de unos hábitos de vida saludables durante la infancia es clave para educar a los niños en la importancia de seguir una correcta alimentación. De esta manera, en esta edad es muy importante reducir al máximo el consumo de azúcares libres, pues su consumo se relaciona con una mala alimentación, además de aumentar el riesgo de sufrir determinados problemas de salud crónicos o caries.
Según las autoridades, se recomienda que la ingesta de azúcar añadido no sobrepase el 10% de la ingesta total diaria de un niño, aunque está demostrado que aún sería mejor si esta cifra se redujera al 5%. Para que te hagas una idea, estos valores traducidos a gramos y para una dieta de 2000 kcal, serían 50 g (10%) y 25 g (5%).
Descubre en este artículo del blog cómo disminuir el consumo de azúcar.