La alcachofa es una hortaliza característica no solo por su sabor dulce, sino también por los beneficios que aporta para la salud y por su versatilidad en la cocina.
Más concretamente, después del agua, el componente mayoritario de la alcachofa son los hidratos de carbono, entre los cuales destaca la inulina y la fibra, que permiten un buen funcionamiento del sistema digestivo y de la flora intestinal. Asimismo, contiene una sustancia llamada cinarina que favorece la digestión de las grasas y también tiene un efecto diurético. En cuanto a los minerales, destacan el potasio, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos, y el fósforo, que contribuye al mantenimiento de los huesos y dientes.
¡Disfruta de todas las variedades que te ofrece la alcachofa comiéndola cruda o cocida, a la brasa, al horno, hervida o en crema, arroces, estofados o tortillas!