En verano todo el mundo se relaja. Tenemos menos ganas de movernos y más ganas de terraza, de picapica, de helados y de bebidas alcohólicas. Con los cambios de rutina se vuelve más difícil mantener unos hábitos saludables. Y, además, el calor, lo hace todo más farragoso. De todos modos, es posible (y necesario) cuidar nuestro corazón y el sistema cardiovascular, también durante el verano.
Lee este artículo de la revista Fem Camí, donde te explicamos cómo puedes seguir una alimentación saludable durante esta época “con derechos especiales”, hacer ejercicio aunque estés de vacaciones e hidratarte a consciencia.