Estamos seguros de que en alguna ocasión habrás oído que nuestras lechugas son de lo más turgentes, pero, ¿sabes de qué estamos hablando? ¡Te lo explicamos a continuación!
Cuando decimos que nuestras lechugas son turgentes es que son muy crujientes, voluminosas y firmes. Y eso lo conseguimos cosechándolas a primera hora de la mañana siguiendo nuestra manera de hacer: colocándolas directamente en la caja que enviamos a tienda, sin ninguna otra manipulación.
¡Te lo enseñamos en este vídeo!