¿Sabías que la leche que bebemos hoy en día no es la misma que bebían nuestros abuelos? Originariamente, la leche de vaca tenía beta-caseína A2, pero con los años, las granjas empezaron a cruzar el ganado con el objetivo de aumentar la producción de leche y, consecuentemente, empezó a predominar la leche con proteína A1, que se relaciona con molestias digestivas.
Si has dejado de tomar leche porque te provoca malestar, pero no eres intolerante a la lactosa ni tienes alergia a la proteína de vaca, prueba la nueva gama de leche fresca y yogures lletllet, con los mismos nutrientes que la leche convencional, ¡pero con una mejor sensación!
Lletllet es vintage, pero mola más porque es naturalmente más digerible.