¿Sabías que el higo era conocido como ‘la fruta de los filósofos’ porque era muy apreciado por este colectivo y se recomendaba a los atletas griegos como un alimento básico en su dieta? Esta fruta, muy valorada por nuestros antepasados, es, hoy en día, un regalo de los meses de verano.
Dulce, carnoso, vistoso, perfumado ¡y con muchas propiedades! El higo es rico en vitamina B6, importante para mantener saludable el sistema nervioso e inmunitario, y también contiene vitamina C, un potente antioxidante muy bueno para la piel y los huesos.
Tiene una parte importante de fibra, que te ayuda a mejorar tu tránsito intestinal y también tiene potasio y calcio, muy beneficiosos para tus músculos y huesos.
Si eres un amante de los higos, disfrútalos ahora que es temporada. ¿Has probado de añadirlos en una buena ensalada de tomate? ¡El contraste de sabores te encantará! Y durante el resto del año, disfruta de los higos secos, un alimento muy energético y con mucho calcio.