¿Sabías que esta fruta, de pulpa amarilla y muy aromática, facilita tu digestión? Esto es gracias a la bromelina que aumenta la capacidad de digerir las proteínas y ayuda a reducir las inflamaciones. Asimismo, la piña te aporta mucha vitamina C, un antioxidante que evita el envejecimiento de las células, y vitaminas del grupo B, que ayudan a tu sistema nervioso.
Respecto a los minerales, destaca su contenido en yodo, indispensable para el correcto funcionamiento de tu organismo, y potasio que ayuda a reducir la presión arterial y mejorar la salud cardíaca.
Para saber si la piña está madura, fíjate en las hojas. Si son de color verde y puedes arrancar una con facilidad, querrá decir que la piña está lista para consumir.
¡Incorpórala en tu dieta!